Hace poco escribí un artículo sobre la importancia de adaptarnos al nuevo paradigma que modifica el concepto de aprendizaje organizacional, el cual concibe al aprendizaje diseminado en todos los espacios y procesos de la organización, y no como exclusiva responsabilidad de recursos humanos o capacitación. nike air max 1 pas cher De esta manera, ofrece un esquema de formación continua a todos los trabajadores, sin importar edad, jerarquía, lugar ni horario de trabajo. El concepto de aprendizaje continuo nos permite crear lo que alguna vez Peter Senge denominó “Organizaciones que aprenden” (desarrollado en el libro “La Quinta Disciplina”), en donde se muestra la importancia de diseñar una cultura organizacional que apoye y promueva con vehemencia los valores del aprendizaje colectivo y la colaboración (este último eje de la gestión del conocimiento). Hoy, me interesa seguir profundizando sobre este nuevo paradigma, pero esta vez vinculándolo al impacto que desencadena en el rol que los instructores/ formadores tienen en las aulas para con la formación de los Millennials. El advenimiento del cambio de paradigma se desata primariamente por la fuerte incorporación de nuevas generaciones a las empresas. Generaciones compuestas por jóvenes entre 18 a 26 años (aproximadamente), con personalidades curiosas, dinámicas, inquietas, ávidos de nuevas experiencias y conocimientos, con la necesidad de ser desafiados continuamente y por sobre todo, aliados a las nuevas tecnologías. Considerando estas características, los instructores inevitablemente tenemos que readaptar nuestras metodologías para poder transmitir conocimientos y experiencias a una generación que solo aprende de quien considera idóneo en su materia. ¿Qué significa idóneo para las nuevas generaciones? Simple, personas capaces de transmitir conocimientos y experiencias utilizando canales de comunicación y metodologías empáticas con esta generación. Ya no solo se considera el conocimiento o experiencia en la materia, sino en su capacidad y métodos para su transmisión. Es un complejo desafío el que tenemos los instructores, formadores o facilitadores (como deseen llamar a nuestro rol). El viejo modelo de la generación X y, porque no, en parte de la generación Y, en donde el aprendizaje se centraba en el instructor como dueño del contenido, está llegando a su fin y se encuentra migrando a un modelo centrado en las necesidades y tiempos del alumno, quien decide que quiere aprender y en qué momento. El facilitador (como a mí más me gusta llamarnos) es quien debe facilitar (valga la redundancia) los espacios que activen ese deseo de aprender antes que lanzarse a explicar nuevos contenidos. A través de diversas técnicas o herramientas, algunas de ellas detalladas a continuación, tienen que invitar a los alumnos a sumergirse en el conocimiento despertando su curiosidad y pasión por aprender. Ahora bien, paso a compartir algunas de las técnicas que considero valiosas para potenciar el rol del formador en el aula para las nuevas generaciones: 1. Uso de nuevas tecnologías: Hay muchísimos programas gratuitos para realizar dinámicas en el aula que requieren el uso de tecnologías las cuales los millennials se sienten muy cercanos. hogan scarpes outlet Recomiendo una nota publicada en donde se detallan 50 aplicaciones online para utilizar en el aula. 2. Diseño de un ambiente de aprendizaje positivo y productivo: Empatía cognitiva, emocional y del cuidado por el otro son aspectos que el formador tiene que sostener en el aula para potenciar un espacio que propicie el aprendizaje. Estos conceptos fueron desarrollados por Peter Senge y Daniel Goleman (ver nota). 3. New Balance Baratas Videos que inspiran: Hoy, gracias a TED y algunas otras organizaciones, se ofrece una amplia videoteca donde se tratan diversos contenidos de aprendizaje (más vinculados con las competencias actitudinales), explicados de forma muy didáctica y, en una amplia mayoría, traducidos al español. Muy recomendados para una generación que es fiel participante de este tipo de eventos. Chaussures Nike Algunos links de sitios con videos que inspiran son: TEDx Rio de la Plata, TED, Upsocl, Improveverywhere. 4. sac fjällräven kånken El continuo desafío al conocimiento existente: Desafiar mediante preguntas, cuestionar sus comentarios y aportes (fomentando el uso de su espíritu crítico), abriendo siempre nuevos debate (y no cerrando), son herramientas para que los alumnos puedan ir relacionando los conocimientos impartidos con experiencias personales vividas. 5. Juegos basados en la competencia: Los espacios lúdicos en las actividades de formación, en la mayoría de las ocasiones, son muy bien recibidos, siempre y cuando estén estratégicamente diseñados y conducidos para que el/los objetivos de aprendizaje se cumplan y no quede solo en un mero espacio de diversión. nike air max 2017 dames Para el caso de las nuevas generaciones, los juegos de competencia son muy útiles para poner a prueba lo aprendido y consolidarlo desde la vivencia. Premios, puntos, beneficios, son condimentos adicionales a esta técnica que potencian la participación. 6. PowerPoints 80% imágenes, 20% texto: Desde hace varios años se viene recomendando que las diapositivas contengan mayoritariamente imágenes y poco texto. Tienen que ser un soporte para la transmisión del contenido y no el eje de la misma. El condimento que agrego es que este recurso tiene que ser limitado, la actividad no debería estar basada en diapositivas, sino más bien en ser un complemento al resto de técnicas sugeridas.

Estas fueron algunas técnicas y herramientas utilizadas que, a mi modo de ver, tienen buena recepción en los alumnos de las nuevas generaciones y deberían servir como complemento a otras metodologías. Cada formador, tiene que desarrollar su propio estilo. De hecho, seguro que cada uno tiene el suyo. La innovación va de la mano de nuestro rol, con el objetivo final de que la audiencia se lleve el conocimiento o habilidad que vino a aprender, para luego aplicarlo en su puesto de trabajo.