Hace un tiempo, se publicó una nota en un portal que hacía referencia a una problemática de alto impacto que ocurre en muchas organizaciones. fjällräven kånken Klassiska La nota describía las dificultades de la industria del petróleo y gas en Estados Unidos con respecto a la jubilación y retiro de expertos y técnicos. En las empresas, es moneda corriente escuchar que, en muchas ocasiones, los empleados que se jubilan o, por algún motivo, se desvinculan de una organización, suelen llevarse con ellos sus conocimientos y experiencias, generando un gran “vacío de conocimiento”. Nike Air Max 90 Heren Muchas organizaciones invierten grandes sumas de dinero y tiempo en la formación de su personal y en un instante, ven como toda esa inversión se va junto a la persona. ray ban pas cher Si tomamos como ejemplo el entrenamiento de un director o responsable de una línea de producción, la inversión en capacitación implica un promedio de entre 5 y 10 años. Cheap Nike Air Max Trainers 2017 Lamentablemente, estas salidas son muy difíciles de frenar, pero lo que se puede hacer es mitigar el impacto mediante la puesta en acción del proceso activo de gestión del conocimiento. La gestión del conocimiento, definida como un “proceso continuo de captura, desarrollo, intercambio y utilización efectivo de los conocimientos de una organización” (según Davenport, Thomas H.), busca desde su esencia combatir esta problemática, tratando de evitar que se genere lo que nos gusta denominar como “fuga de conocimiento”, convirtiéndolo en un activo valioso de la compañía y por ende, definiendo estrategias que promuevan su protección y revalorización. asics pas cher Una de las estrategias utilizada se la denomina “Knowledge Continuity”, que busca implementar procesos de captura y continuidad del conocimiento experto.

Los invito a leer una nota muy interesante sobre este tema, en donde el autor plantea cinco interesantes pasos que una organización puede implementar como estrategia para mitigar esta problemática.