Comienza un camino pospuesto desde hace tiempo, el de crear un espacio donde se profundicen temáticas vinculadas con la gestión del conocimiento y al aprendizaje organizacional. Un espacio, abierto a sugerencias y comentarios, en el que se intentará que conjuntamente surja el replanteo de cómo aprendemos y organizamos el conocimiento dentro de las organizaciones.

Definimos gestión del conocimiento, citando a Davenport, Thomas H., como “un proceso continuo de captura, desarrollo, intercambio y utilización efectiva de los conocimientos de una organización”. Mientras que, consideramos al aprendizaje organizacional como “el proceso mediante el cual, organizadamente, se amplifica el conocimiento creado por los individuos y se cristaliza como parte del sistema de conocimientos de la organización” (Nonaka y Takeuchi).

La pregunta que se podrán estar haciendo es: ¿Por qué nos interesa entablar promover el debate acerca de estas disciplinas? El haber transitado por diversas organizaciones y haber estado ligados a la gestión de lo que comúnmente se denomina recursos humanos hace que busquemos hacer de ellos una comunidad que motive promueva el crecimiento y realización de los sus miembros, tanto a nivel personal como a nivel social.

En Mythelearn creemos con firmeza que el conocimiento y el aprendizaje son herramientas de suma importancia para lograr ese objetivo, ambos nos conectan con quiénes somos, permitiéndonos descubrir (o redescubrir) y potenciar nuestros talentos, obteniendo el maravilloso resultado de alcanzar nuestras metas en la vida. Un camino que no parece nada fácil, pero estamos dispuestos a transitar.

Ahora bien, ¿Por qué en Mythleran decidimos enfocarnos sobre ambos procesos y no elegir uno u otro? Después de muchos años de interactuar con ambas disciplinas, hemos podido comprobar que uno contiene al otro, que ambos se complementan e interactúan siempre en conjunto, por lo que sería un grave error conceptual concebirlos por separado. Pretender crear y transferir conocimiento, si del otro lado no hay un receptor que esté actitudinalmente en condiciones de aprenderlos, dejaría a nuestro propósito a mitad de camino.

Para finalizar, sólo nos queda invitarlos a embarcarse junto a nosotros en este camino de crear culturas aprendientes, en donde pongamos al conocimiento y al aprendizaje en el podio de los procesos más trascendentales dentro de las organizaciones.

¡Bienvenidos a participar del cambio!.

Jonathan Kierszenowicz
Director de Mythlearn